El molino del Gran Priorato del Puente de Carlos

El molino del Gran Priorato del Puente de Carlos

El molino del Gran Priorato es uno de los nueve molinos que había en la Isla de Kampa a los pies del Puente de Carlos de Praga.

Y sin duda es uno de los grandes atractivos de la Isla de Kampa más fotografiado desde el Puente de Carlos.

La Isla de Kampa

La Isla de Kampa situada a la izquierda del río Moldava se formó probablemente por una excavación de la tierra. Con el fin de crear un brazo del propio rio, llamado Čertovka. La idea era crear un canal con aguas más tranquilas para el funcionamiento de los molinos. Pero es posible que la isla existiera mucho antes de que la gente se asentara en este delta del rio.

Este delta del rio Moldava formado por arenas estaba habitado por personas que prosperaban aquí y que vivían en casas sencillas. Ya fuese por familias de los molineros o de las familias de pescadores. Y aunque la Isla de Kampa ya estuviera anteriormente, no empezó a desarrollarse hasta la segunda mitad del siglo XVI.

La primera referencia a la Isla de Kampa es una carta del rey Vladislav II, que en 1169 donó «un terreno en el Moldava» a los Caballeros de Malta. Con el fin de establecer un hospital y su monasterio. Que más tarde se convirtió en la Iglesia de Nuestra Señora bajo la Cadena.

La maldición de la Isla de Kampa

La isla sufrió inundaciones constantemente acabando siempre dañada. Pero esta situación cambió después de 1541 del gran incendio en Praga. Ya que la Isla de Kampa se reforzó con los escombros de los edificios quemados. Momento el que se construyó el Molino del Priorato del Puente de Carlos en el canal de Čertovka. Cuyo nombre se asocia a la molinera relacionada con el mismísimo diablo. Por el hecho de que la mujer logró prosperidad con el negocio en un sitio que nadie apostaba por él. Por lo que la isla estuvo prácticamente desierta hasta mediados del siglo XVI, salvo tres molinos. Cuando los artesanos se establecieron aquí, con el deber de cuidar el Puente de Carlos.

Desafortunadamente los molinos se quemaron e inundaron muchas veces, siendo las últimas grandes inundaciones de Praga en agosto del año 2002. Pero afortunadamente todavía se conservan las ruedas de molino en dos de estos.

Los molinos de la Isla de Kampa

Quema de Brujas

En la Isla de Kampa originalmente habían nueve molinos en las orillas de la Ciudad Pequeña. Entre los más antiguos estaba el molino de Velkopřevorský, es decir el Molino del Gran Priorato. Luego estaban los molinos de Maltézský o Štěpánovský. Y más arriba del canal de Čertovka estaban los molinos de Zlomkovský y de Hutský. Sin embargo, el molino de Sovovy mlýny, o Molino del Búho, siempre ha sido uno de los más famosos.

En la actualidad solo quedan cuatro molinos, tres molinos en la orilla izquierda del canal de Čertovka y son los molinos de:

  • Huťský mlýn
  • Zlomkovský mlýn
  • El molino del Gran Priorato.

El cuarto molino y que esta situado a la derecha aguas abajo, es el molino de Sovovy mlýny.

Sovovy mlýny

El molino de los búhos o Sovovy mlýny es el molino más antiguo. Cuyas primeras menciones datan del siglo X, siendo el primer molino de Praga. Y fue fundado por el monasterio benedictino de St. Jiří, o San Jorge. Que más tarde suministró harina al Castillo de Praga.

Existe una leyenda sobre su nombre, según la cual una lechuza, que en su día era considerada un ave sagrada, salió volando del roble que se taló para la construcción del molino. Por lo que se consideró un buen augurio y el molino se llamó búho. Aunque en realidad se llamó así por el nombre del importante burgués Václav Sova de Liboslav, quien era propietario del molino a mediados del siglo XVI. Desde mediados del siglo XIX, el molino perteneció a la conocida familia de panaderos Odkolků, que hizo reconstruir los edificios originalmente renacentistas en una forma neogótica por el arquitecto Josef Václavík. Y los equipó con un moderno molino de vapor y una chimenea alta. Momento en el que los molinos eran conocidos con el nombre de Odkolkovy.

Desafortunadamente en enero de 1896, se incendió de nuevo acabando con la fea chimenea y dejando el edificio mal parado. Por lo que la Ciudad de Praga lo compró e instaló aquí unos talleres de carpintería.

Tras la Segunda Guerra Mundial, aquí se establecieron las sedes de la Academia de Ciencias de Checoslovaquia, el Instituto de Literatura Checa.

Durante la década de 1980, surgió una propuesta para convertir los edificios en ruinas en un complejo hotelero. Pero al final, se impuso la idea de montar el Museo de Bellas Artes de Praga. Por lo que en el año 1996 el edificio pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Praga.

Y un año después se firmó un contrato con la mecenas de arte, la Meda Mládková, convirtiéndose así en el Museo de Arte Moderno de Praga.

Huťský mlýn

El molino de agua llamado Huťský, ya en el siglo XIII pertenecía a las parcelas adyacentes del monasterio en Chotěšov. Comprado por el preboste Jan de Vyšehrad en el año 1293. Y como no, acabó siendo presa de las llamas en el año 1420 por los husitas. Periodo de guerra entre católicos y protestantes.

Después de este periodo de guerras lo compró la municipalidad de la Ciudad Vieja de Praga. Y tras venderlo a principios del siglo XVI a Viktorín Kornel, este noble lo tiempo después. Cuando en el año 1624 lo compró la Municipalidad de Malostraná, o Ciudad Pequeña. Cediendo el molino a Pavel Michna de Vacínov después de la Batalla de Bělohorská, para que construyera una fábrica de cerveza.  Michna conectó el molino con su casa, que luego sirvió como hogar del molinero.

A principios del siglo XIX terminó la molienda en el molino, y el edificio empezó a usarse como vivienda y almacén. Se incendió en dos ocasiones mas, en el año 1905 y el año 1947. Tras este último incendio se reparó según un plano del año 1953, y pasó a manos del Instituto de Educación Física y Deporte.

Durante los años 70 y 80 del siglo XX, no sólo se deterioró el estado del edificio del molino sino también la rueda del molino. Afortunadamente en el año 1994, el edificio lo compró la empresa Všehrdův mlýn que lo restauró con el apoyo financiero de la Oficina de Distrito del distrito de la Ciudad de Praga 1.

La rueda de molino de madera actual es en su mayoría de 1995. Y tiene un diámetro de 6,5 metros con 36 aspas de madera de roble y un un peso de 3 toneladas.

En la actualidad es una agradable cafetería de la que disfrutar en un sitio tranquilo.

Zlomkovský mlýn

Si bien el molino del Gran Priorato del Puente de Carlos es el molino más famoso de Praga, el molino de Zlomkovský tal vez sea el molino menos conocido. Pero este molino de agua ya estaba aquí antes del año 1400 y construido por la Orden de San Juan de la Virgen María bajo la cadena. Quemado también durante la revolución husita como aparece en algunos escritos donde se menciona como «quemado y finalmente destruido». Después los restos del molino se arrendaron, sujetos a reemisión. E incluía un jardín y un corral.

Este molino se empieza a conocer con el nombre Zlomkovský en el año 1532 cuando lo compró el molinero Pavel Zlomek. Quien lo puso de nuevo en funcionamiento. Tras esto lo compró en el año 1583 Vilém de Rožmberk, para venderlo finalmente en el año 1639 junto con dos casas vecinas.

En 1684, el molino lo heredó el barón Jan Jiří Wendlinger. Bajo su propiedad, probablemente fue reconstruido en una residencia noble; así se describe el edificio en 1723, cuando era propiedad de los herederos de Wendlinger.

En los años 1765 y 1766 se llevó a cabo una importante reconstrucción, durante la cual el Conde Nostic instaló una lavandería en la casa. Y ya en el año 1810, la familia Nostitz conectó la casa a un complejo de edificios de servicios públicos del palacio. En 1924, el edificio pasó a ser propiedad del Estado dependiente del Ministerio de Educación.

El molino del Gran Priorato

El molino del Gran Priorato del Puente de Carlos es del siglo XIII. Y fue construido poco después de la fundación de la iglesia y del monasterio de la Madre de Dios «extremo del puente», más tarde «bajo la cadena». Según antiguos documentos pertenecía a la Orden de San Juan ya en el año 1400. Habiendo fundado el molino los juanistas anteriormente durante el reinado del rey Vladislav I. Cuando se estableció la municipalidad de la Ciudad Pequeña, y la Iglesia de la Madre de Dios bajo la cadena.

Los juanitas tenían numerosas actividades económicas en el monasterio, entre ellas la del uso del molino. Pero durante las guerras husitas, a la orden le confiscaron todas las propiedades que luego fueron vendidas a capital privado. Uno de esos propietarios fue el molinero Štěpán, quien compró el molino en el año 1526. Y por eso el molino se llamó Štěpánský mlýn durante algún tiempo.

Ya en el año 1588 lo compró definitivamente la municipalidad de la Ciudad Pequeña que lo puso en alquiler, respetando los derechos y obligaciones de la época. Siendo reconstruido con su actual estilo renacentista en el año 1598.

Y fue emperador José II que quitó todos los derechos del Molino del Gran Prior a los Caballeros de Malta. Poniendo fin a las disputas y conflictos armados, entre la municipalidad de Malá Strana y la Orden de los Caballeros de Malta que tuvieron durante los siglos XVII y XVIII.

El molino del Puente de Carlos en la Actualidad

La maldición de este molino no quedó aquí, ya que en el año 1890, el molino fue dañado por una inundación y en el año 1938 por un gran incendio. Por lo que tuvo que ser reparado por su propietario y con la ayuda de una gran inversión por parte de la Ciudad de Praga.

Para sofocar este gran incendio del 24 de mayo de 1938 los bomberos tardaron tres horas para sofocar el fuego. Su propietario Šebek con la ayuda de la ciudad lo reparó e instalo una planta de limpieza de plumas operada por la sociedad anónima Peruť. Que en el año 1950 se acabó trasladando al almacén de Kovomat, dejando el molino para el club de remo Tesla Žižkov.

En años posteriores, el edificio albergó varias empresas y asociaciones checas.

Hoy en día la rueda del molino ya no se utiliza para mover el molino, tan solo se mantiene en funcionamiento como una atracción turística. Dejando una vista particularmente pintoresca del molino, gracias a su gran rueda de casi 8 metros de diámetro, desde el Puente de Carlos.

La rueda del molino más famoso de Praga

La rueda del molino del Gran Prior del Puente de Praga ha tenido que ser sustituida en muchas ocasiones. La penúltima vez que se fabricó una rueda para este molino fue en la década de 1970. Que se secó incluso antes de que se pudiera instalar y todo el trabajo se perdió. Para su fabricación se necesitaron 30 metros cúbicos de madera de roble. Y tenía 36 palas grandes, 18 palas pequeñas, 22 pilares de barcaza, 72 cuñas, 72 anillos y 72 insertos de anillos.

En la década de 1990 y siguiendo los planos antiguos del Sr. František Mikyska de la región de Benešov, se construyó la rueda actual. Con un diámetro de 7,4 metros y hecha con madera de roble de Moravia del Sur. Con coste total de 300.000 coronas de la época.

El 8 de diciembre de 1992 empezó a girar, hasta día de hoy. Excepto por un tiempo en el que había sido robado uno de los mecanismos de sus rodamientos. Pero aún así su funcionamiento ha sido continuo para evitar que sus cuchillas se sequen sino estás sumergidas en agua.

La Leyenda del Molino del Gran Priorato del Puente de Carlos

A un molino tan singular no le podía faltar una leyenda asociada para hacerlo todavía más interesante. Y menos en una una ciudad como: Praga ciudad de leyendas.

Según cuenta la leyenda en un periodo en el que el molino del Gran Priorato de Praga estaba abandonado y no pertenecía a nadie, los demonios lo visitaban. Sin embargo, un día llegó a Praga un joven e intrépido albañil, llamado Jirka. Y como no tenía dinero, se quedó en el molino abandonado a pesar de las advertencias de los lugareños.

Pero por la noche, algo extraño comenzó a suceder. Aparecieron tres demonios, desatando los horrores del infierno. Pero Jirka los ató sin miedo, pese a que le amenazaron con que sus amigos más fuertes vendrían la noche siguiente.

Así que al día siguiente Jirka, advertido por los tres demonios compró cuerdas fuertes. Las cuales empapó en agua bendita en una de las iglesias de la Ciudad Pequeña de Praga. Y las utilizó para atar a los otros tres asesinos infernales que habían descendido por la chimenea del molino durante la noche.

Durante la tercera noche, el propio Satán Uriáš vino a rescatar a sus compañeros. Sin embargo, tras una dura lucha, Jirka lo venció. Y los demonios tuvieron que prometerle que no volverían a aparecer en el molino a los pies del Puente de Carlos.

Por eso luego ató a todos los demonios a las aspas de la rueda del molino del Gran Priorato de Praga. Y ante la mirada de los transeúntes, les quitó el polvo de los abrigos con el agua del brazo Čertovka.

Sólo entonces los dejó marchar, y desde entonces los demonios nunca más volvieron al molino del Gran Priorato del Puente de Carlos.


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